Entrevista a Gregorio Colete, autor de "El testamento de don Perafán"



Como siempre, os traemos una nueva entrevista. En esta ocasión, Gregorio Colete nos habla acerca de su novela El testamento de don Perafán.




¿Cuándo y por qué decides crear tu novela?
Comienzo a escribir la novela en 2015, aunque de un modo intuitivo creo que la he gestado desde la infancia. Crecí en la calle Afán de Ribera, en el sevillano barrio Cerro del Águila, nacido éste en la década que va de 1920 a 1930 como asentamiento de campesinos que emigraron de los ámbitos rurales a la ciudad. En los años 60, cuando comenzaba mis estudios primarios, el amor patrio y la fe católica ocupaban lugar destacado entre los contenidos docentes. En cierta ocasión, un grupo de chavales, todos vecinos, preguntamos a la maestra que por entonces nos educaba, la razón de llamarse nuestra calle de aquel modo. Muy en su papel de erudita, nos explicó el significado de la palabra “afán” y nos glosó sucintamente la biografía de José Antonio Primo de Ribera, estableciendo en nuestras jóvenes conciencias, que el barrio donde vivíamos, era fruto del empeño que el fundador de Falange puso en proporcionar pan y techo a los españoles desamparados.

Años más tarde supe que la familia Afán de Ribera está unida a la historia de Sevilla desde la edad media, siendo el fundador de la casa don Per Afán de Ribera, don Perafán, protagonista de esta novela. Semejante descubrimiento me hizo suponer que debieron ser muchas las mentiras que di por ciertas solo por escucharlas de labios de mis maestros, lo que me permitió desde entonces mirar el mundo con ojos nuevos. En cierto modo, esta obra es para mí un desquite hacia ese tiempo gris, donde los niños no conocieron otros héroes que aquellos militares salidos victoriosos de la contienda civil.

¿Por qué elegiste llamarla de esa manera?
El caballero don Perafán, quien destacó militar, política y socialmente en la Sevilla de su época, también dejó al fallecer un sesudo testamento que aún hoy es objeto análisis jurisprudencial, pues consiguió repartir su ingente patrimonio a satisfacción de los herederos habidos de dos matrimonios legítimos. Yo he jugado con este hecho para construir parte del argumento que desarrolla la novela

¿Cuánto tiempo tardaste en reunir datos e información para poder escribir tu novela?
Aproximadamente de 5 a 7 meses. Actualmente existen páginas web especializadas que facilitan esta labor. También las hemerotecas son un soporte inestimable. No obstante, en ningún momento se ha pretendido realizar un relato sujeto a rigor histórico.

Si tuvieras que presentar este libro a nuestros lectores, ¿con qué palabras lo harías?
Comenzaría explicando el origen del título tal como lo he detallado anteriormente, luego haría un sucinto recorrido por los argumentos que se cruzan en la historia…
En el Testamento de don Perafán están trazados dos relatos destinados a encontrarse. El primero de ellos transcurre tras los atentados del 11 S en New York, la administración del entonces presidente George Bush, intenta legitimar en todos los países occidentales su ajuste de cuentas al terrorismo islámico responsable del ataque perpetrado contra las Torres Gemelas. El gobierno español, a través de su secretario de estado para la seguridad, media para que un juez granadino, Arturo Salazar, colabore con la inteligencia norteamericana en el seguimiento de una presunta terrorista. Fátima Hins-Ashar, afincada en la ciudad nazarí. Inevitablemente, el respeto del magistrado hacia los derechos constitucionales reconocidos en nuestro país, chocará contra la metodología expeditiva que pretenden emplear los agentes estadounidenses. En esta pugna, al juez Salazar se le abre un inesperado flanco débil: su interés personal hacia la sospechosa, lo que le obligará a mantener una dura pugna con su sentido del deber.
Mientras continúa la investigación que le han encomendado, el juez Salazar, historiador vocacional, localiza unos manuscritos datados en 1420, en los que don Per Afán de Ribera, primer Adelantado Mayor de Andalucía, al final de su vida recapitula los servicios que prestó a la corona de Castilla, así como los amores que mantuvo con cierta dama musulmana cuando ambos eran ya entrados en años.
El magistrado descubre cómo las reflexiones del caballero acerca de la guerra, de las luchas de poder entre los reinos de España o de las convulsiones sociales que azotan a un pueblo minado por la pobreza, tienen vigencia seis siglos más tarde.
Esta exposición la ilustraría con la lectura de algunos párrafos significativos.

¿En qué ingrediente reside la fuerza de esta historia?
En el conflicto íntimo del juez Salazar al enfrentar sus sentimientos hacia la presunta terrorista que investiga contra la ética profesional que le obliga.  Igualmente destacaría la firmeza de ambos protagonistas, tanto el magistrado como el caballero medieval, demuestran en la defensa de sus convicciones.

¿Cuál es tu personaje favorito y por qué?
Don Per Afán, porque observa el mundo desde una edad en la que todo es perspectiva, a la par que ya no le inquieta ningún tipo de deseo, por lo que goza de paz y lucidez inigualables para reflexionar sobre cada episodio de su vida

¿Cómo describirías tu estilo?
Siempre tengo presente al lector, lo que se traduce en dos obsesiones: no aburrirle ni confundirle. Ello implica condimentar el argumento principal con tramas subsidiarias, las cuales generen dosis apropiadas de acción que mantienen el interés en la lectura. Así mismo cuido que mis descripciones sean precisas, de modo que generen fácilmente imágenes de cuanto pretendo transmitir.
Procuro igualmente no dar puntada sin hilo, es decir, exigirles a mis personajes que no sean casquivanos ni cuando lo exige el argumento, de modo que dejen constancia de las motivaciones que los perfilan y aporten, al menos, alguna que otra pincelada de las lecciones que les ha impartido la vida.

¿Qué parte te resultó más complicada de escribir?
Las relativas a los atentados del 11 de septiembre en New York y las posteriores acciones emprendidas por la administración norteamericana. Las informaciones al respecto son, con frecuencia, contradictorias cuando no especulativas. Definir a los personajes reales que participaron en los atentados, así como sus movimientos anteriores y posteriores a los mismos, resultó complicado

¿Quién o quiénes fueron los primeros en leer este libro? ¿Cuál fue la primera impresión?
Algún amigo y mi esposa. Leyeron la novela con interés, según me dijeron, valorando positivamente los cambios radicales de escenarios que se producen según transcurra la obra en la actualidad o en el medioevo.
Algún jubilado hubo, que buceó en internet para cribar a los personajes y sucesos reales de los ficticios

¿Cómo definirías la experiencia de trabajar con la Editorial Adarve?
Muy positiva, fundamentalmente porque me he sentido en todo momento apoyado por un equipo profesional donde todos sus miembros atienden exquisitamente al autor.
A destacar igualmente el riguroso cumplimiento de los plazos en cada una de las etapas del proceso editorial.




¿Aún no conocéis esta novela?



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