Queridos amigos, queremos que conozcáis mejor a nuestros autores por ello, en esta ocasión, hemos entrevistado a Waldemar Hermina, autor de Muchos Años de Espera.


¿Cuándo y por qué decides crear tu novela?
La idea de escribir Muchos años de espera surgió cuando me embarqué en la última revisión de mi primera novela, Al garete. Mientras daba por terminada la última revisión, pasé algún tiempo reflexionando sobre los personajes que había desarrollado, en especial sobre aquellos personajes que se hicieron viejos en Al garete, o los que murieron de vejez, y me imaginé sus vidas en aquellos años prósperos de su juventud. Poco a poco fui desarrollando el tema y entrelazando sus vidas con las leyendas del pueblo y con los hechos históricos que precedieron la creación del Estado Libre Asociado de Puerto Rico. Así es como surge Muchos años de espera. Al igual que Al garete, se basa en el mismo pueblo, pero unos cincuenta años antes.
  
¿Por qué elegiste llamarla de esa manera?
Pienso que el título captura la esencia de la historia: una anciana que está harta de vivir en un pueblo y en una época a la que no pertenece. Lleva muchos años esperando por lo inevitable, al igual que su terruño, el cual lleva muchos años esperando a que sean otros quienes decidan su estatus político.
  
¿Cuánto tiempo tardaste en reunir datos e información para poder escribir tu novela?
Comencé a redactar la historia en el verano del 2013 y la tuve lista en abril del 2016.  Desde ese entonces me mantuve a la expectativa de qué hacer con el manuscrito. Lo presenté al concurso de literatura del Instituto de Cultura de Puerto Rico, el cual concluyó en marzo del 2017 y, aunque no ganó, me invitaron a ser parte de un registro de escritores puertorriqueños en su portal de internet.
  
Si tuvieras que presentar este libro a nuestros lectores, ¿con qué palabras lo harías?
En esta era en la que tenemos acceso a todo en la palma de nuestra mano los grandes nombres y la fama cautivan. De todas formas, dichos grandes nombres en algún momento fueron individuos comunes y corrientes con ideas o talentos que buscaban cómo o dónde darse a conocer. Mi nombre no es uno de esos grandes, pero sé que es alemán. No tengo claro por qué mi mama escogió ese nombre tal vez existían demasiados Luises, Felipes y Juanes en la familia, pero sí tengo claro que no tengo fama. Mi apellido tampoco es conocido. Llegó al Caribe en barco desde Las Canarias, y aunque es poco probable, escuché que después de una trifulca familiar los Hermina se separaron de los Hermida, reemplazando la “d” por una “n”. Al no tener ninguno de esos dos atributos, solo resta recalcar que quienes han leído mis libros coinciden en que tengo buen ingenio para contar cuentos, lo cual me llevó a tejer la historia que les quiero presentar en este momento. A través de sus personajes, Muchos años de espera va mostrando los vaivenes de la vida rural caribeña en una de las últimas colonias del mundo, donde muchos de sus residentes no tan solo viven aislados geográficamente, sino que para ellos su entorno inmediato es lo único que existe. En Muchos años de espera la superstición, el fanatismo político y religioso dominan el ámbito del pueblo, y lo irreal cruza la frontera del diario vivir hasta convertirse en algo cotidiano. En conclusión, atrévanse a leerlo: es muy probable que les encante y terminen recomendándolo.
  
¿En qué ingrediente reside la fuerza de esta historia?
Mientras escribía iba rescatando historias verbales de mi pueblo natal, y otras que viví en carne y hueso, hasta que poco a poco traje a la vida las novedades de un pueblo costero caribeño donde la tradición, el misticismo y el insularismo controlan las mentes y dan paso a una serie de personajes cotidianos que fluctúan entre la realidad y lo imaginario. Por lo tanto, me parece que esa narrativa que se esmera en describir y conectar esas realidades cotidianas con las connotaciones fantásticas de la misma realidad es el ingrediente que da fuerza a esta historia.
  
¿Cuál es tu personaje favorito y por qué?
Les mentiría si les dijera que no tengo un personaje favorito, porque Antonia de la Concordia es ese personaje que me saca las lágrimas. Esa mujer luchadora es muy parecida a mi abuela materna con quien solo compartí mi vida hasta los doce años y a quien le debo en gran medida la inspiración para escribir. En sus últimos años, a pesar de la ceguera y de vivir confinada a una silla de ruedas, aún seguía contándome historias del pasado con las cuales construyo el entorno de Estrella del Mar. En Al garete, ya para el final de la novela, me enfrenté ante aquella situación inevitable de que Antonia tenía que morir. Después de redactar el episodio de su muerte, me abarcó una pena tan grande que pasé muchas noches sin poder escribir. En Muchos años de espera, Antonia es una mujer joven en control de su familión, y fueron muchas la ocasiones en las que me sobre estimulé investigando y redactando sus historias del espiritismo y pasé las noches en vela.

 ¿Cómo describirías tu estilo?
Pienso que mi estilo intenta mostrar lo irreal y lo extraño como algo muy cotidiano. A veces mi narrativa suele ser sencilla, en ocasiones pintoresca, a veces irreverente, jocosa, y hasta cierto punto existencialista. Creo también que queda claro que mis libros reflejan mi compromiso con la justicia social. Muchos años de espera también se nutre de historia. Durante la narrativa enlazo la historia de Estrella con eventos de la historia relativamente reciente de Puerto Rico y también la del contorno de ese pueblito joven pero olvidado de la costa norte de la isla: la política colonialista, los vaivenes del estatus político, las tradiciones, y la influencia del fanatismo político y religioso en el diario vivir.

 ¿Qué parte te resultó más complicada de escribir?
Enlazar los eventos de la historia de Puerto Rico y del contorno de los pueblitos de la costa norte de la isla fue una tarea complicada. La investigación en ocasiones se hizo difícil dado que resido en California. Corroborar datos, fechas y nombres, sobre todo cuando describo la fundación de mi pueblo natal en el 1807, sus primeros residentes y demás detalles, requirió muchas llamadas de teléfono.
  
¿Quién o quiénes fueron los primeros en leer este libro? ¿Cuál fue la primera impresión?
Mi señora madre y mi esposa fueron las únicas personas que leyeron el manuscrito antes de que lo enviara a la Editorial. Ambas lo han disfrutado mucho, pero creo que sería justo explicar por qué. Mi madre recibió el manuscrito sin tener una idea clara de qué trataba y una vez comenzó a leer dijo que no lo podía poner a un lado. La intriga se la estaba comiendo viva. En el caso de mi madre, pues a ella la historia le toca bien de cerca. Se identifica con el pueblo, conoce muchas de las historias que narro y se esmera por ponerles caras conocidas a los personajes. En el caso de mi esposa es distinto porque ella está al tanto de lo que escribo, ya que a cada rato le pedía: “lee esto o aquello a ver si te gusta o hace sentido”. En resumidas cuentas, a ella la historia no la toma por sorpresa. En cambio, se entusiasma al ver cómo mi narrativa va evolucionando con el tiempo.
  
¿Cómo definirías la experiencia de trabajar con la Editorial Adarve?

La Editorial ha sido muy profesional en todo momento. La comunicación ha sido excelente y el trato muy personal. Me han mantenido al tanto del proceso desde que me contactaron con su propuesta hasta que el libro subió en su portal.


Queridos amigos, queremos que conozcáis mejor a nuestros autores por ello, en esta ocasión, hemos entrevistado a Marcos González, autor de La llave de la luna.




¿Cuándo y por qué decides crear tu novela?

Esto fue a causa  de leer varias novelas de ficción y fantasía, desde mi punto de vista, siempre en todas ellas faltaba un poco más. Fue ese el motivo por el que un día me decidí a crear La llave de la luna.

¿Por qué elegiste llamarlo de esa manera?

Si bien en un principio su nombre sería “Los oscuros”, a medida que la iba desarrollando y entrando en efecto las palabras “la llave de la luna”, conociendo la historia, me decidí por ese nombre ya que representa aún mejor la obra.

¿Cuánto tiempo tardaste en reunir datos e información para poder escribir tu novela?

Eso es un poco difícil de explicar porque si bien en un principio solo fue una especie de ensayo, una vez que me decidí a escribirla solo demoré tres meses porque ya tenía la idea general en mi cabeza y al sentarme a escribir solo faltaron detalles.

Si tuvieras que presentar este libro a nuestros lectores, ¿con qué palabras lo harías?

Apasionante y desconcertante, porque sí es una historia que atrapa desde el principio y cuando el lector cree que sabe lo que está por ocurrir es donde todo cambia y toma otro rumbo.

¿En qué ingrediente reside la fuerza de esta historia?

Reside, entre otros, en la incertidumbre. Si bien es una novela que te atrapa, nunca sabes qué es lo que puede pasar; en ocasiones plantea preguntas que llevan a cinco o más respuestas y eso es lo que necesita el lector, desde mi punto de vista.

¿Cómo es tu estilo?

Mi estilo es dinámico, fácil y rápido de leer y entender. Por experiencia aprendí que un relleno a veces solo sirve para llenar páginas y confundir al lector.

¿Qué parte te resultó más complicada de escribir?

La parte más difícil para mí fue la creación de los personajes, sus diferentes maneras de pensar y cómo acoplarlos a la historia.

¿Quién o quiénes fueron los primeros en leer este libro? ¿Cuál fue la primera impresión?

Los primeros fueron personas dentro de mi entorno familiar, aunque después tuve la necesidad de tener opiniones por fuera que fueron más satisfactorias de lo que esperaba, dejando las críticas dentro del entorno familiar que como son lectores muy ávidos no fueron nada delicados jajaja.

¿Cómo definirías la experiencia de trabajar con la Editorial Adarve?


Al ser La llave de la luna mi primer libro, me sentía en un mundo totalmente desconocido, pero con el grupo de trabajo de Adarve perdí ese nerviosismo que me abrumó en gran parte del camino, su manera de atender mis dudas y sus respuestas tan claras, además de acompañarme en todo momento. Tuve la suerte de caer en manos de un gran equipo de trabajo que saben con quiénes trabajan, sean nuevos o ya de carrera, y todos son tratados como iguales. Muchas de las editoriales del planeta deberían de aprender cómo tratar con los escritores, así como lo hace Adarve.

Queremos que conozcáis un poco mejor a Belinda Díaz, autora de Ikingut. El heredero de Darkaria, un libro que estamos seguros os gustará.


¡Saludos queridos lectores! Aquí les comparto un poco de mi vida…

Dónde resides, tu edad, tu estado civil:

Mi nombre es Belinda Díaz y tengo 29 años.  Vivo en el Estado de Puebla, México. En la Puebla de los Ángeles, la de las muchas leyendas, de calles empedradas e iglesias, otrora concebida como “La nueva Jerusalén” por el pensamiento milenarista que trajo la orden franciscana desde España, impulsada por Mercurino Gattinara, Gran Canciller de la Corte de Carlos Rey Emperador. Dicen que sus calles fueron trazadas por los mismos Ángeles. Y muchas cosas más se dicen, que hasta las piedras parecen susurrar a los viajantes la historia de los que aquí habitaron.

 Reseña biográfica informal:

Nací un cinco de agosto a las cinco de la tarde, bajo el signo zodiacal de Leo y el año del dragón Chino, razón a la que atribuyo mi inclinación por las historias de dragones y otros seres fantásticos. Muchas actividades alegraron mi niñez, principalmente las que compartí al lado de mis padres. Una en particular hacía volar mi imaginación, la historia que mi padre solía relatar sobre las aventuras de dos pequeñas niñas que viajaban por el mundo, conociendo personajes increíbles y enfrentando retos a veces escalofriantes, pero en los que siempre salían vencedoras. Más tarde él nos explicaría que esas niñas estaban inspiradas en mi hermana menor y yo. Lo cierto es que, sin saberlo, ambas nos veíamos desde siempre proyectadas en sus narraciones. Como mis padres son abogados siempre me gustó esa profesión, por lo que decidí estudiar derecho. Actualmente estoy cursando el doctorado en Derecho en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla y practicando en el sector notarial, mi área favorita.  Pero en mi mente se tejían muchas historias, principalmente la de un muchacho que luchaba junto a su fiel lobo, contra la oscuridad que cubría un reino fantástico. Más tarde descubrí (porque me gusta pensar que la historia se revela al autor sin anunciar) que el joven no era otro que el legítimo heredero al trono, y que el nombre del reino era “Darkaria”. Un elfo y una hechicera se unieron al muchacho, también otros guerreros humanos. Pero más seres oscuros salieron a su encuentro. Así nació Ikingut: El heredero de Darkaria.

Aficiones:

Me encanta viajar, en avión, en auto o a través de la lectura de algún buen libro, principalmente de fantasía. Disfruto también de los videojuegos, en especial de esos que llaman “de Rol”, donde exploras tierras y vives aventuras. De pequeña me gustaba mucho jugar fútbol y ahora prefiero correr y a veces ir al gimnasio, también practicar el arte marcial del Kung-fu, aunque desearía ser más constante en su práctica. Hace poco me propuse participar en una carrera de obstáculos, a decir verdad ha sido una gran experiencia. Me encanta el cine, películas de cualquier género, especialmente de horror y ficción o tomar café con los amigos mientras nos ponemos al día. Mi gran afición sigue siendo la de imaginar historias, a veces me atrevo a plasmarlas en papel.

Rasgo más sobresaliente de tu personalidad:

De mi personalidad puedo destacar la capacidad de aventura, mi deseo constante de conocer nuevos mundos, en mi imaginación y en la realidad. También soy bastante terca cuando de llevar a cabo los proyectos que se generan en mi mente se trata.

Cuéntanos por qué decidiste ser escritor/a:

Desde pequeña me ha gustado escribir. En primer lugar porque encontré en la escritura un medio para expresar mis emociones, las historias que se desenvuelven en mi imaginación, una forma de decir algo que de otra manera no sabría cómo manifestar. Por otro lado, siempre me ha parecido por demás interesante cómo la unión de determinadas palabras pueden generar en los que las leemos, un sentimiento, una emoción, una motivación. Quizás sea en este sentido mi mayor aspiración como escritora, el ser capaz de encontrar las palabras adecuadas, la estructura ideal que produzca el efecto deseado en el lector.
Empecé desde que tenía unos cinco años, escribiendo en una libreta los cuentos y relatos que escuchaba de mis padres y amigos. Después desarrollando los propios, escenas donde intervenían personajes imaginarios, aunque no tuvieran relación unos con otros. Más tarde participé en concursos en mi colegio de “carta a la madre”, en varios de los cuales tuve la fortuna de resultar ganadora.
Unos años después me enteré de un taller literario en mi Estado, centrado en la escritura creativa, donde conocí a mi estimado maestro Roberto Corea. Allí descubrí que el cuento es anécdota y la novela es personaje. Y en mi mente se dibujó la anécdota de un niño que encontraba un ataúd al bajar las escaleras de su hogar. Lo llamé “Ataúd nocturno” y con él participé en el III Concurso de Relato Breve “José Luis Gallego” convocado por la Asociación de Vecinos de Aluche de Madrid (AVA) y el Taller Literario “Pluma y tintero”, en el año 2008, en el que resulté finalista. En ese tiempo me divertía escribiendo las aventuras de un joven y su lobo. Cuando tuve el borrador terminado llamé al maestro Corea, quería conocer su opinión objetiva al respecto. Siempre le estaré agradecida por escuchar con seriedad mis relatos de elfos y dragones, también por evitar en más de una ocasión el desenlace trágico de algunos personajes.

Autores preferidos y por qué:

Mis autores preferidos son, en primer lugar, Cristopher Paolini y su saga “Legado” de cuatro tomos. La forma en que describe el entorno, las imágenes que se proyectan en la mente del lector, es verdaderamente excepcional. Este autor influyó tanto en mi forma de escribir, que cambié la manera de narrar la obra de “Ikingut” por completo, para adecuarla a la perspectiva de un solo personaje en cada capítulo. Antes se desarrollaba a través de un narrador omnisciente que conocía todo sobre todos los personajes que intervenían, lo que me hacía difícil explotar y explicar sentimientos o acciones concretas de cada uno. Me siento mucho más cómoda con la narración que se centra en un solo personaje. Sin duda J.R.R. Tolkien y el Señor de los anillos, J.K. Rowling y Harry Potter, así como C.S. Lewis y las crónicas de Narnia, fueron los autores que me inspiraron e iniciaron en los mundos mágicos, los elfos, dragones y demás seres fantásticos. George R.R. Martin me enseñó que en la fantasía, también un poco de drama es bien recibido.

Tu obra favorita de otro autor:

Eragon, el primer libro de la saga “Legado” de Cristopher Paolini, donde un joven encuentra lo que parece una piedra preciosa, que resulta ser el huevo de un dragón, Saphira, que lo acompaña en sus aventuras. Sus descripciones envolventes y mágicas son un placer al lector.

Tu obra favorita de las que has escrito:

Ikingut: El heredero de Darkaria es mi favorita, ¡aunque la segunda parte es aún mejor!

Tu estilo literario:

Mi estilo literario es la novela fantástica, la descripción de mundos mágicos donde confluyen personajes legendarios (dentro del imaginario novelesco). Me gusta imaginar nuevas culturas, me gusta que no hay reglas en esas realidades, que todo en ellas es posible. El único límite es, quizás, hacerlo verosímil al lector.

Una cita de un autor que te guste:

“¿Qué es la vida? Un frenesí. ¿Qué es la vida? Una ilusión, una sombra, una ficción; y el mayor bien es pequeño; que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son.”

Calderón de la Barca

Obra en la que te encuentras trabajando en la actualidad:

En la segunda parte de Ikingut. Nuevas aventuras, nuevos retos y mucha más acción. Si el protagonista hallare la espada, sería apenas el principio.

Algo sobre tu manera de entender este mundo:

Venimos para vivir, no hay más. Y para mí vivir es disfrutar, luchar y servir. Porque disfrutar es estar y sentir el ahora, luchar es trascender, servir es transformar el mundo.

Tus proyectos inmediatos:

Mis proyectos inmediatos son principalmente concluir la saga de Ikingut y presentar más proyectos literarios, esperando la oportunidad de otras posibles publicaciones.

Opinión que te merece el trabajo del equipo de Editorial Adarve:


La editorial Adarve merece en todo mi profundo agradecimiento y admiración. Gracias por su cercanía, gracias por su profesionalismo, por cobijar nuestros escritos y transformarlos, con su trabajo y entusiasmo, en libros de los que podemos estar orgullosos de mostrar al mundo. Para mí ha sido una gran experiencia y sería un honor tener la oportunidad de trabajar con ustedes en otros proyectos.


Queremos que conozcáis un poco mejor a Tania Almeida, autora de Homoánimas. Río de almas, un libro que estamos seguros os gustará.


¿Cuándo y por qué decides crear Homoánimas?

Pues, seré sincera, fue Homoánimas la que decide crearse. El libro lo comencé como una novela romántica, aunque enseguida empecé a sentir que el personaje que no estaba, porque había muerto, debía tener un papel muy importante para así mostrarnos que la vida no se acaba, se transforma. A medida que escribía, me percaté de que las cosas que quería exponer al lector eran muchas y muy profundas; entonces, ¿qué mejor manera que la ficción, un mundo que conozco y en el que me siento cómoda? Homoánimas nace porque deseaba exponer situaciones, personas, emociones y sentimientos profundos de una forma ágil, vivencial, divertida y clara.
Un homoánima es un ser solitario y que necesita de la energía del otro para sobrevivir. Seamos sinceros, ¿no les suena conocido? ¡A mí sí!
Si algún día no saben cómo describir a una persona de energía densa, a una persona que al verla cruzamos la calle para que no nos vea, lo invito a llamarlo, Homoánima.
Un Homoánima es un ser en constante búsqueda de su otra mitad. Es el que cree que sin el otro no está completo. Si alguna vez no saben cómo llamar a una persona que está siempre en la búsqueda de la pareja perfecta, sintiendo que si no lo encuentra la vida no tiene sentido, pueden llamarlo, Homoánimas.

Si tuvieras que presentar este libro a nuestros lectores, ¿con qué palabras lo harías?

¡Atención queridos lectores! ¡Les presento Homoánimas, un libro ágil, profundo, divertido, romántico, original, apasionado, intenso!

¿En qué ingrediente reside la fuerza de esta historia?

Definitivamente la fuerza reside en la forma original y ágil de contarlo. Podría haber dicho la historia, pero la verdad, es que he visto historias increíbles que mueren en manos de un narrador no tan apasionado. Sin embargo, he leído historias simples y tan bien contadas que se convierten en éxitos.

¿Cómo es tu estilo?

Tiene una mezcla equilibrada de humor y drama. Es un estilo ligero y apasionado.

¿Qué parte te resultó más complicada de escribir?

Me parece que las partes más complicadas… Bueno, no me parece, estoy segura, son aquellos pedazos de suspenso. Es decir, mantener la atención del lector, no revelar lo que pasa, pero crear situaciones que lo lleven a querer descubrirlo, a imaginarse mil historias del porqué, a pegar el grito al cielo de la emoción cuando lo descubren, a querer más.

¿Tienes ya escrita la trilogía completa?

Estoy en el tercer libro, más de la mitad escrito. ¡Me faltan manos para escribir a la velocidad que las imágenes pasan por mi cabeza!

¿Quién o quienes fueron los primeros en leer este libro?
La tortura siempre va dirigida a mi familia, jaja.


¿Para cuándo está prevista la publicación de la segunda entrega?
El segundo libro está listo y en manos de la editorial. No podría darte una fecha, pero estoy segura que ya no se demora.

¿Cómo está trabajar con la Editorial Adarve?

Estoy muy contenta de formar arte de los escritores de Adarve. Es una editorial comprometida, que ayuda y cumple con lo dicho. Está siempre pendiente y dispuesta de brindar soporte. Me gusta mucho el estilo con el que se manejan, siempre actualizados en cuanto a la información y manejo de promoción de la novela. Solo tengo palabras cargadas de gratitud y cariño.



Amantes de los libros, ¡¡¡mañana tenéis una cita!!! A las 19:00, en el Instituto de México en España (Carrera de San Jerónimo 46, Madrid), tendrá lugar la presentación de Volver a Roma de la autora Bertha Balestra.

La entrada es libre, pero el aforo es limitado, así que si tenéis un hueco, no dudéis en pasaros por allí. Disfrutaremos de un buen rato hablando de un libro estupendo.

¡¡¡¡Os esperamos!!!!




Queremos que conozcáis un poco mejor a Elisa Oliva, autora de Los guardianes del mundo angelical, un libro que estamos seguros os gustará.

¿Qué tipo de historia se esconde entre las páginas de Los guardianes del mundo angelical

Es la típica historia de la eterna lucha entre el bien y el mal. Una alegoría de lo que está bien y mal dentro de cada uno de nosotros. De la luz y la oscuridad que conviven dentro nuestro, a la cual debemos hacer frente a diario y que define quienes somos. El antagonismo entre lo que está bien y mal es dividido por una línea muy delgada que todos en algún momento de nuestras vidas nos vemos obligado a sortear, para no caer del otro lado. Absolutamente nadie puede considerarse ajeno a esto. 

En esta historia quise narrar la lucha entre dos seres de luz con pensamientos e ideas diferentes, que conviven y coexisten por costumbre. Una costumbre a base de leyes y conceptos pre establecidos que los maneja a su antojo, como marionetas. Leyes impuestas para hacerlos seres “perfectos”. La clásica lucha entre clases sociales. La típica línea que nos separa entre lo que queremos ser y lo que la vida nos enseñó a ser. La diferencia entre ser un jefe y un gran líder sólo difiere en un solo punto: “Debes fijarte en cómo trata a sus inferiores y no a sus iguales”. Pero estos seres no eran para nada perfectos, sino seres reprimidos, buscando ser perfectos, un montón de hipócritas. No eran perfectos por naturaleza sino por obligación. La historia de cada uno de nosotros, que nos vemos atrapados en una estatus de vida que no elegimos, en empleos que no deseamos, y que reprimen día a día lo que en realidad somos. 

Es la historia de cómo un ser de luz se puede transformar en oscuridad, si es obligado a ello a través del odio irracional y el dolor. Pero también de cómo el amor es capaz de encender una repentina chispa de luz y cambiarlo todo. Quise transmitir como nuestras propias elecciones determinan quienes somos, no nuestras condiciones o habilidades. Todo es posible si nosotros así lo creemos. 

Es una historia cargada de fantasía, romance y aventura. 

¿Cuál es su esencia? 

La esencia de esta historia, más allá de la épica lucha entre el bien y el mal, es el amor prohibido que surge entre la pareja protagonista, entre el soldado y su princesa, entre una chica común y su ángel guardián; unido a uno de los temas filosóficos más cuestionados de todos los tiempos: la esencia del ser humano, el cielo y el infierno, dios y satanás, de dónde venimos y hacia dónde vamos cuando morimos. La filosofía del Yin y el yang juegan también una parte muy importante, y trata de responder a preguntas que el ser humano se ha hecho desde siempre. 

¿Con qué personaje te quedarías y por qué? 

Todos los que han tenido la oportunidad de leer el libro, se han dado cuenta sin esfuerzo que la protagonista principal, quien lleva el nombre de mi hija, Emma, se basa en mi misma. Pero mi personaje preferido y el que más disfruté crear fue el del ángel guardián, Mex. Al ser una personalidad completamente opuesta a la mía requirió de todo mi poder de observación y deducción a la hora de describirlo, ya que está basado en un muy valioso amigo mío, una de las personas más importantes de mi vida y, cuya personalidad es tal cual la describo. Con ese personaje me quedo. Después de todo fue el que inspiró la historia. 


¿A qué clase de lectores crees que gustaría este libro?

Realmente espero poder tener un público amplio, pero esta historia creo que va dedicada a jóvenes y adolescentes exclusivamente. Creo que son los que más se van a identificar con los sentimientos, certezas y dudas de los protagonistas. Quizás entiendan mejor lo que se siente ser un adolescente atrapado en una vida que no quiere o que no le gusta. Aquellos que siempre se sintieron diferentes dentro de un mundo que teme a lo diferente y lo discrimina. Creo que son ellos los que van a entender mejor a lo que me refiero. Obviamente no descarto que pueda gustar a un público más adulto, principalmente a aquellos que aún no olvidaron lo que es ser joven y como se siente estar atrapado entre lo que quieren que seas y lo que realmente quieres ser. 

¿Eres más de diálogos o de descripciones? 

Me gustan más los diálogos. La interacción entre los personajes y sus reacciones a cada situación. Las descripciones me gusta usarlas sólo si son necesarias para mostrar una situación o sentimiento muy específico. Me gusta más que cada lector se imagine la situación a su gusto, puesto que no todos imaginamos lo mismo a la hora de leer un mismo texto. Estos fueron siempre los libros que más alimentaron mi imaginación, en los que yo misma tengo que imaginarlo todo y en donde el escritor solo te deja el escenario preparado para que cada uno escriba su propia versión de la historia que está contando. 

¿Cómo dirías que es el ritmo de esta historia? 

Supongo que traté de no hacerlo demasiado aburrido. El hecho de tener mucho diálogo a veces te hace perder un poco el hilo de la historia. Te mantiene atrapado y con ganas de saber que sucede en el próximo capítulo. Su ritmo es bastante fluctuante. Cuando uno piensa que todo está demasiado tranquilo… algo sucede y te demuestra lo contrario. 

¿Estás trabajando en algún nuevo proyecto? 

Si. Estoy trabajando en una segunda parte de esta misma historia. Espero llegar a tener la oportunidad de terminarla y mucho más de publicarla. 

¿Tienes alguna idea en mente que conlleve un cambio de género de escritura? 

No. Al contrario. Amo este género. Además, como dijo uno de mis escritores favoritos: para disfrutar lo que se hace, incluso para llegar a tener cierto éxito, uno tiene que apegarse a lo que sabe. No se puede escribir sobre crimen o medicina si uno no sabe nada del tema. Fue por lo que me decidí por este género en particular. Uno que se me hiciera fácil y natural describir y que a la vez disfrutara hacerlo. No uno en el cual me viera obligada a investigar demasiado algo que no conozco y que volviera a la escritura tediosa o ininteligible.