Pensamos que conocer al autor y el proceso que llevó a cabo para poder escribir su libro resulta interesante al momento de leer una obra. Por ello, hemos entrevistado a Carlos Goñi, autor de Anónimos.




¿Cuándo y por qué decides crear tu novela?

Lo cuento en los agradecimientos del libro. Soy una persona muy inquieta a la que le gusta plantearse retos nuevos. Siempre he sido un lector voraz y cuando mi cuñado me “retó” a escribir una novela, no lo pensé dos veces.

¿Por qué elegiste llamarla de esa manera?

El concepto del anonimato creo que juega con dos planos de la novela. Por un lado, el anonimato típico del mundo de los servicios de información que se mueven entre los claroscuros y que renuncian en parte a su identidad. Por otro lado, el anonimato de los olvidados o, incluso, condenados por la Historia.


¿Cuánto tiempo tardaste en reunir datos e información para poder escribir tu novela?

Siempre me ha interesado la Guerra Civil, que sigue siendo un periodo definitorio de lo que somos como país, así que puede decirse que de manera inconsciente he estado reuniendo datos sobre este periodo. En los últimos años me he interesado especialmente por la historia del nacionalismo vasco. De ahí que en la novela la participación de este en la guerra sea fundamental.

¿En qué ingrediente reside la fuerza de esta historia?

En el plano histórico, las confusas relaciones del nacionalismo vasco con la República. En un plano más profundo, los conflictos de los personajes: de Agustín con la guerra y su papel en ella, y de Julián respecto a un entorno que ha decidido sumir en el ostracismo a una persona por la que siente mucho afecto. Creo que en líneas generales el conflicto entorno v/s conciencia es uno de los nervios de esta novela.

¿Cuál es tu personaje favorito y por qué?

Por el papel protagonista yo diría que Julián. Es un personaje que premia la verdad y la conciencia por encima de todo lo que le lleva en muchos pasajes a aborrecer el pragmatismo. Ese punto idealista en una época cínica me parece un rasgo atractivo. Tiene un contrapunto, una especie de antihéroe, en la figura de su hermano que subraya estos aspectos. No obstante, también Sofía me parece fundamental. Su determinación y su superación de las adversidades que llenan su vida es central.


¿Qué parte te resultó más complicada de escribir?

La parte histórica me pareció la más compleja. No sólo porque quería ser riguroso sino también porque la escritura en primera persona y la existencia de monólogos interiores me resultaron difíciles.

¿Quién o quiénes fueron los primeros en leer este libro? ¿Cuál fue la primera impresión?

Varios editores lo valoraron muy positivamente pero he descubierto que el mercado editorial en España, sobre todo en el caso de escritores inéditos, es un territorio hostil. Por fortuna desde la Editorial Adarve pasaron de la valoración positiva a la apuesta decidida por mi novela.
 También lo leyeron personas de mi entorno familiar y social que me animaron a publicarlo.
 La parte histórica, como también cuento en los agradecimientos, contó con la revisión del catedrático Santiago de Pablo, especialista en nacionalismo vasco, que me ayudó a afinar en este sentido.












Pensamos que conocer al autor y el proceso que llevó a cabo para poder escribir su libro resulta interesante al momento de leer una obra. Por ello, hemos entrevistado a Óscar Millán, autor de La caricia de la medusa.



¿Cuándo y por qué decides crear tu novela?

La verdad es que me vino del cielo, por decirlo así (bueno, realmente me vino del mar, como veréis.) Llevaba un tiempo con eso del “síndrome de la página en blanco”. Estaba dando lugar últimamente a creaciones en general bastante cortas, como micro-todo: microrrelatos, microcuentos, micropoemas, haikus… Me faltaba constancia. Y de repente un elemento imprevisto apareció y me sirvió de inspiración. El verano pasado, nadando en una playa del Mediterráneo, me picó (me rozó, me agarró… no sabría definirlo, fue una sensación muy extraña) una medusa. Nunca me había pasado eso en la vida, y tampoco fue tan tremendo, pero algo debió impactarme por dentro, puesto que a partir de ese momento la idea surgió casi instantáneamente. Aquel pequeño ser me sacó un libro nuevo entero de las entrañas.  Fijaos: la medusa fue mi musa.

¿Por qué elegiste llamarla de esa manera?

El título fue casi lo primero que apareció. Empecé a escribir con bastante fluidez, y aquello duraba, y veía que iba a nacer algo de verdad esta vez. Son decenas, posiblemente, las historias que he empezado, entre ellas novelas, y que no han llegado nunca a completarse ni ya lo harán jamás. Esta vez noté que la historia estaba viva de verdad, me estaba reclamando y no me iba a fallar, así que tampoco yo a ella. No sé si elegí llamarla así o lo “leí” en mí. Creo que tampoco tenía muchas opciones. Una medusa había sido la desencadenante de mi enorme, intenso y continuo proceso creativo. Se veía claramente que ese era su nombre. La medusa tenía que aparecer en el título. Me gustaba ese aire marino, y lo veía poético. “El roce de la medusa” hubiera sido pobre, faltaría algo. “La caricia de la medusa” tenía mucho más juego.  

¿Cuánto tiempo tardaste en reunir datos e información para poder escribir tu novela?

No es este un tipo de novela que necesite de un proceso de investigación. Pocas consultas han bastado para sustentarla. Es una novela casi juvenil, aunque, como jóvenes, ya seamos lo que toda la vida se han llamado adultos. Y es casi una novela de amor. Pero digo casi porque ni es una novela erótica ni es una historia de amor en el sentido tradicional. Creo que aporta realidades y puntos de vista que apenas se han podido ver reflejados en la literatura hasta ahora. Siempre puede haber a quien no le diga nada, por supuesto. En cualquier caso es una historia que sale de dentro. Podría decir que he tardado treinta años en reunir los datos y la información necesaria para escribirla. Además, para hacerlo he necesitado vivir más de media vida en Mallorca.

Si tuvieras que presentar este libro a nuestros lectores, ¿con qué palabras lo harías?

Esto no es una novela histórica, ni sé si me gustaría hacerla. Sí que refleja, sin embargo, la actualidad. Hay detalles de la actualidad palmesana, mallorquina, española y hasta europea. Se parece bastante a una novela de amor, pero no lo es del todo. No es tampoco una novela humorística pero hay humor en ella. También hay algún suceso traumático ahí porque pretende, a su vez, ser realista. Creo que es una buena novela, literariamente hablando. Habla de juventud, sobre todo, sus protagonistas son jóvenes. Pero se puede entender a cualquier edad. Habla de valores. Digo que no es una historia de amor porque en ella tan importantes o más que las relaciones amorosas son las relaciones de amistad que se dan, tanto entre los tres personajes masculinos, Daniel, Andrés y Hugo, como entre las chicas, Marta y Marisa. Pueden ser envidiables algunas de las relaciones que aparecen en la historia, pero sé que son perfectamente posibles. Eso es lo más bonito.
 
¿En qué ingrediente reside la fuerza de esta historia?

En una combinación entre vulnerabilidad humana y amor protector diría yo. Uno de los personajes se ve muy herido por dentro, en un momento dado, y otro de ellos, inesperadamente , va a convertirse en su auténtico apoyo. Amar es cuidar, nos enseña.


¿Cuál es tu personaje favorito y por qué?

A mí me gusta mucho Marta. Creo que es el personaje que tiene las cosas más claras, incluso más que yo mismo. Tiene algo de líder, de héroe solitario. Es independiente. Es libre de verdad, y sin embargo es una chica normal y corriente. Creo que es un personaje muy interesante. Atraviesa etapas. Curiosamente, también es impredecible.

¿Cómo describirías tu estilo?

Siempre he sido muy directo escribiendo. Intento ser natural, creo que es lo que conviene, lo que toca. Uso lenguaje coloquial. No me complico la vida, aunque aún así doy lo mejor de mí mismo siempre. Mi estilo puede acercarse a lo poético ya que lo que más produzco es poesía, realmente, desde niño. Hay quien dice que lo mío es muy visual, que se puede ver en imágenes lo que escribo, normalmente. Eso les gusta. A mí también. Supongo que esta época nos hace así. Cosas de la revolución tecnológica.


¿Qué parte te resultó más complicada de escribir?

El final. Decidir cuándo acaba la historia y por qué. Si debe acabar así o no. Si eso es o no el final ya.

¿Quién o quiénes fueron los primeros en leer este libro? ¿Cuál fue la primera impresión?

Óscar Benito y Miguel Ángel, mis dos prologuistas, fueron los primeros que leyeron este libro. Tal y como cuentan en el prólogo y en el prefacio, respectivamente, la suya fue una buena impresión. Óscar Benito cuenta que esta historia encaja muy bien en mi trayectoria como creador, y a Miguel Ángel le parece muy interesante mi novela por todo el análisis que en ella se hace de lo que son las relaciones de pareja. Por lo que sé, a ambos les enganchó la historia, según la iban leyendo, y no pudieron dejarla hasta el final (y eso que son gente muy ocupada). Esto ya me dice cosas muy buenas.

¿Cómo definirías la experiencia de trabajar con la Editorial Adarve?

Cuando hay una buena comunicación y te sientes tenido en cuenta a la hora de elegir algunos elementos que formarán parte de lo que será tu libro, la sensación es buena. Parece como si tú también formases parte de ese equipo (y quién sabe, en el fondo eres el más tirano de todos, el más perfeccionista… jejejé). Por ahora está siendo una experiencia muy grata. A ver si hay suerte y  mi libro llega a todos los hogares del mundo. O al menos a los buenos.






Pensamos que conocer al autor y el proceso que llevó a cabo para poder escribir su libro resulta interesante al momento de leer una obra. Por ello, hemos entrevistado a Mauro Carrasco, autor de El llanto del vampiro.


¿Cuándo y por qué decides crear tu novela?

Siempre he sido un adepto a la lectura, en especial de relatos de terror y fantásticos, todos esos mundos plasmados por escritores me fascinaban y así mismo yo tenía la facilidad de crear mis propias narraciones, por ello creaba mis propias historias, aunque en un principio me las guardaba o se las contaba solo a las personas más cercanas a mí, pero eso cambió cuando tuve que elegir carrera pues, teniendo en cuenta mis talentos, opté por los estudios que más se acomodaran a ellos, una vez concluidos intenté hacerme de un buen trabajo, sin suerte alguna, así que conseguí algunas asesorías y comencé a escribir mis propios escritos, los cuales no tuvieron el éxito que deseaba, hasta que saqué a la luz un texto que había comenzado durante la carrera: El Llanto del Vampiro.   

¿Por qué elegiste llamarla de esa manera?

En cierta forma fue un impulso, pero también es porque en mi percepción los vampiros son seres siniestros que habitan en la oscuridad, objeto de leyendas y misticismo, no los imagino llorando, por ello quise darle a mi obra un título que fuera tan gentil como extraño, al tiempo que atractivo.

¿Cuánto tiempo tardaste en reunir datos e información para poder escribir tu novela?

Como dije anteriormente, este proyecto lo empecé desde la carrera, pero solo era una pequeña narración de apenas veinte hojas, con el tiempo aprendí varias cosas, continué con otros proyectos, pero en el 2016, a partir de septiembre, comencé a trabajarlo. Cuando tenía una duda rápidamente la aclaraba investigando, pasé los siguientes meses arreglando, revisando, estudiando exhaustivamente y pude terminarlo a mediados de diciembre. Fue la primera vez que trabajaba tan rápido, la idea la tenía tan clara que fue sencillo, a fin de cuentas, toda la historia estaba en mi cabeza desde hace años, pero en solo tres meses pude mejorarla como nunca había soñado, así que su desarrollo fue rápido, pero su planificación realmente tendría más de diez años.

Si tuvieras que presentar este libro a nuestros lectores, ¿con qué palabras lo harías?

Supongo que les extendería la invitación a leer una novela que cuenta la historia de vampiros, pero como jamás los vieron antes, pues por lo general solo se explota a los nosferatus, pero este mundo es muy amplio, en cada país existen sus leyendas y en esta obra podemos disfrutar de la presencia de otros que por lo general son ignorados, sin abandonar los gustos naturales de esta lectura.

¿En qué ingrediente reside la fuerza de esta historia?

Siempre he pensado que se pueden contar las mismas historias una y otra vez, en especial aquellas que nos gustan mucho, pero al hacerlo hay que darles un toque personal para que no aburran, por ello El llanto del Vampiro es especial, decidí retomar el aire clásico del vampiro, como un ser sobrenatural peligroso, no limitado por la lógica humana, un ser malvado pero envuelto en su propio mundo, y es en esto último en donde le doy más fuerza. Ahora quieren humanizar o hacer más cercano a nosotros a este tipo de seres, yo decidí indagar en cómo sería el mundo visto desde sus ojos, seres inmortales, libres de nuestra moral, atrapados en una forma fija (a veces), capaces de soportar el largo paso de los años sin envejecer. Provienen de nosotros, sí, pero atrapados en una maldición que les confiere ciertos dones, y en esta historia solo se rasguña la superficie de todo ese entorno maquiavélico, así que veo en mi trabajo una propuesta que, aunque cuenta con el aire tradicional, también está adaptado a nuestra época al adentrarnos en estos entornos que es algo que gusta mucho hoy, saber más de esos personajes que nos fascinan.

¿Cuál es tu personaje favorito y por qué?

Caray, esa es una respuesta difícil porque me encantaron todos mis personajes, pero entre los que más resaltan a mi gusto son Guiles, el gran maestro y el vampiro más poderoso visto en la historia, para mí el perfecto ejemplo de un señor de la noche, elegante y poderoso; por otro lado, Yan también me gustó pues creé en él a un villano bastante sólido, de esos que no puedes dejar de odiar, está hecho para eso, y el mismo Duncan, quien es un protagonista fuerte, pues no se rinde, aunque tiene debilidades muy marcadas frente a otros, además lo doté de un espíritu inquebrantable a pesar de la adversidad, aunque también tiene el detalle que lo vuelve imperfecto, lo cual se nota durante la historia al verse atrapado por la forma de vida de los vampiros y todos los deseos que giran en ese entorno, son estos tres los que me gustan más.

¿Cómo describirías tu estilo?

Al escribir siempre he tratado de ser sencillo y conciso en mis ideas, manejándolas para que fueran atractivas al lector, pero con esta historia en particular debo admitir que tenía cierta emoción especial al escribirla, por lo cual realcé las palabras, estaba muy inspirado y concentrado. Al final me encantó el resultado, pero debo aclarar que aún estoy aprendiendo así que mi estilo podría cambiar, no estoy peleado con el cambio.

¿Qué parte te resultó más complicada de escribir?

No hubo una parte en especial, siempre he tenido esta facilidad para escribir, y como ya mencioné, me encontraba muy inspirado, pero debo señalar que en ciertas partes tuve que detenerme para buscar información del lugar y ubicarme bien en los momentos históricos. Por otro lado, el final tampoco fue muy sencillo, pero tardé poco en sacar la idea que me convenciera para cerrar la obra como se merece.

¿Quién o quiénes fueron los primeros en leer este libro? ¿Cuál fue la primera impresión?

Para asesorarme fui al foro artístico Cosain cuyo director, Agustín Rodríguez, fue quien me ayudo bastante como maestro y amigo, también me apoyó con esta cuestión un reportero de nombre Juan Nava, también buen amigo. Lo leyeron para darme sus críticas y en ambos casos sus opiniones fueron agradables, estaban a gusto con la historia y narrativa, me señalaron algunos detalles que fueron corregidos o explicados en su momento, pero en general tuvieron una buena impresión de la historia, incluso esperan saber con qué continuará.

 ¿Cómo definirías la experiencia de trabajar con la Editorial Adarve?


La verdad estuve buscando por varios lados, en editoriales de mi país, respondiendo convocatorias y por desgracia los resultados no fueron para nada agradables, tenía cierta cautela con Adarve, pero al final me animé a enviar la obra, siendo este un gran acierto, pues hasta ahora se han manejado con profesionalismo y buena disposición, detalle que agradezco bastante, ha sido muy fácil el diálogo a pesar de la distancia e incluso pude notar detalles que no había visto en mi obra, así que con seguridad mandaré otros trabajos más adelante, estoy muy agradecido con ellos.





José Luis Caramés



Nació en A Coruña y se licenció en Filosofía y Letras en la Universidad de Oviedo y se doctoró en Literatura Inglesa del siglo XX. Ha sido profesor en las Universidades de Newcastle upon Tyne y Sheffield en el Reino Unido, así como en varias universidades europeas y americanas. También ha ejercido como profesor titular de Literatura Inglesa en la Universidad de Oviedo y trabajado como traductor de novelistas como William Blake y Jane Austen. Como académico, ha publicado doce libros, participado en más de diez volúmenes y escrito cuarenta artículos académicos con libros y revistas. En estos momentos es Profesor Honorífico de la Universidad de Oviedo, dedicándose por entero a la creación escrita en novela, relato, poesía y ensayo. Como escritor ha obtenido varios premios nacionales e internacionales y publicado diez novelas. Además, ha sido Premio Internacional Academia del Hispanismo de Creación Literaria por la novela El Sexto Evangelio, obtuvo un accésit al Premio Wilkie Collins con la novela de detectives Asesinatos con Arte (2014) y es ganador del V Premio de Ensayo Rara Avis, 2016.









Pensamos que conocer al autor y el proceso que llevó a cabo para poder escribir su libro resulta interesante al momento de leer una obra. Por ello, hemos entrevistado a José Luis Caramés, autor de Andrés Andrade, el cuclillo trepador.




¿Cuándo y por qué decides crear tu novela?

He sido profesor de Literatura Inglesa durante 35 años en la universidad y después de tanto tiempo investigando, estudiando y ejerciendo como docente, pensé ya en el año 2005 que podría aplicar lo aprendido en una carrera como autor.
Esta es mi onceava novela en una biografía literaria en donde debo añadir un libro de poemas, dos libros de relatos y tres ensayos. Y decir, con un poco de sonrojo, que he ganado varios premios y quedado finalista con alguno de estos textos ya publicados.
Mi decisión de escribir es vocacional, a los diez años ganaba medallas de tareas (deberes) por mi caligrafía y por mi forma de escribir. Esta vocación la he ido plasmando poco a poco en diversas perspectivas narrativas con las que he experimentado y que van desde la novela de crímenes y de espías a la novela literaria más filosófica.
Andrés Andrade, el cuclillo trepador es una novela de acción pensada para romper los estantes en donde se juntaban los libros de un mismo género en las viejas librerías para que el lector fuese directamente a buscar el tipo de narrativa que le interesaba.

¿Por qué elegiste llamarla de esta manera?

Siempre me ha gustado el nombre de Andrés. La novela se sitúa en el norte de Galicia y el apellido Andrade es gallego antiguo y señorial. La metáfora del cuclillo trepador sustituye a las acciones que realiza este pájaro inteligente y algo malvado. El cuclillo trepador deja un huevo de los suyos en cada nido que escoge, después de observar con paciencia cómo se desarrollan las cosas y movimientos de la incubación en tal lugar. La dueña del nido debe buscar comida y el cuclillo trepador aprovecha la ocasión para arrojar al suelo un huevo del nido que elije y dejar el suyo para que el ave que empolla sus huevos lo no eche de menos. El cuclillo trepador ganará el poder en el nuevo nido y mandará en él hasta que decida volar y dejar casi vació el lugar.
¿No parece una metáfora de lo que está ocurriendo en la sociedad actual? Hay mucho trepador sin escrúpulos que ocupa un lugar hasta que lo vacía de sentimientos y de progreso.

¿Cuánto tiempo tardaste en reunir datos e información para poder escribir tu novela?

 Trabajo cada día unas seis horas escribiendo. Cuatro por la mañana y dos por la tarde. Algún tiempo lo paso investigando y en esta novela he aprendido bastante sobre lo que es y significa la madera en el mundo comercial. Andrés es el nieto de un gran maderero. También estudié al pájaro utilizado como metáfora, ave que, en verdad, no me ha caído demasiado bien. Tiene mucha cara dura, aunque le gusta la madera y la limpia de gusanos y de todo tipo de bichos que la tratan de pudrir.
            Generalmente una novela de unas 250 páginas, que para mí es el tamaño ideal, me lleva escribirla de seis a ocho meses.

Si tuvieras que presentar este libro a nuestros lectores, ¿con qué palabras lo harías?

 Es una novela de acción que la muestra más que la describe. En ella hay nostalgia, memoria, inocencia, amistad que se va transformando en competitividad, envidia, escalada social y económica, falta de prejuicios, autoridad y poder, celos y muerte.

¿En qué ingrediente reside la fuerza de esta historia?

El producto proviene de un crisol en donde se han mezclado la inocencia y la nostalgia con la envidia, el egoísmo y la maldad. Todas estas categorías pertenecen a la naturaleza humana de nuestros días que sigue siendo la de siempre, y aquella que Plauto en su Asinaria y después Thomas Hobbes en De Cive señalaban como «Lupus est homo homini, non homo, quom qualis sit non novit» es decir, «Lobo es el hombre para el hombre, y no hombre, cuando desconoce quién es el otro». Y si pudiese elegir un enfrentamiento entre dos categorías culturales en choque dentro de la novela serían la nostalgia y la envidia.

 ¿Cuál es tu personaje favorito y por qué?

 Es el protagonista, Andrés Andrade. De niño feliz y que, a partir del final de la adolescencia, se va haciendo un hombre de forma muy rápida, aprendiendo a luchar en la vida en un mundo cruzado por el egoísmo, la corrupción, el engaño, la presunción y la falta de prejuicios, que lo van envolviendo muy sutilmente y en cuyas olas aprende a sobrevivir.

 ¿Cómo describirías tu estilo?

 Trato de mostrar más que de contar, aunque la descripción es parte de mi idea sobre el texto novelado. Me gusta emplear cierta ironía, algo que produzca una sonrisa y, a veces, cierta sorpresa hacia lo impredecible. Me gusta la originalidad y la procuro, y escribir desde una perspectiva en donde entren el lirismo de la palabra y la magia de los momentos intensos. Utilizo el suspense y recompenso a personajes que me caen bien por ser diferentes. Siempre mezclo al misterio con el suspense en medio de esa niebla que aparece en el clima gallego y que puede llegar a ahogarte si contiene demasiada agua.

 ¿Qué parte te resultó más complicada de escribir?

Creo que el clímax en las novelas es lo más difícil de escribir. Hay que subir al lector lo más posible en la escala de las emociones y no siempre se logra. Como persona, los años dan la experiencia, cuando aparece un momento muy emocional, mi reacción es bajar el ritmo, hacerme más claro mentalmente, pensar muy rápido y fríamente y responder con seriedad y de manera razonada. Por eso, Andrés Andrade, al final de la novela en un clímax lleno de remolinos en donde ha aparecido la muerte, reacciona alejándose de una realidad misteriosa para pensar en sus respuestas que no contendrán demasiadas emociones.

¿Quién o quiénes fueron los primeros en leer este libro? ¿Cuál fue la primera impresión?

 Casi siempre son amigos. En mi caso, amigas. Son más objetivas con los sentimientos y esta novela los tiene. Les ha gustado, a veces creo que demasiado, pero han visto honor en los personajes, cierta nostalgia por el trato delicado entre el hombre y la mujer, y alegría al pensar que un personaje femenino importante en el texto es muy excéntrico, asunto que compensa con una clara visión de la realidad en el momento justo.
La primera impresión es que nunca han leído algo así, que el contexto, el mundo maderero, es muy original y da juego al lector.  Y que lo que ocurre en el texto puede llevarnos desde la novela regional española hasta la novela de misterio y de crimen más inglesa. Los personajes están bien definidos y el argumento se sigue con cierto suspense y con ganas de saber lo que en realidad ocurre en el texto.

¿Cómo definirías la experiencia de trabajar con la Editorial Adarve?


Desde el principio no he tenido ningún problema con la Editorial que se interesó por el texto. Más tarde ha ocurrido lo mismo con los departamentos de producción y promoción. Además, estoy advirtiendo que no dejan al autor solo “a su bola”, sino que le facilitan salidas para su obra con un trato que es muy de apreciar, y que comparándolo con otras editoriales, supera la norma con creces. Gracias.





https://editorial-adarve.com/editorial/libro/andres-andrade-el-cuclillo-trepador/





José A. Rebullida, autor de El último rey soldado



Nace en Madrid un 8 de septiembre de 1972. Historiador y escritor especializado en historia militar de la Edad Moderna, actualmente investiga la formación y el comportamiento del ejército de la Monarquía Hispánica en el transcurso del siglo XVI, en especial los años del final del reinado de Carlos V y comienzos del de Felipe II. Además, ha participado en numerosos congresos, ponencias y conferencias, donde destacan sus colaboraciones en el novedoso campo de la Arqueología de las Batallas. En su afán por divulgar la Historia Militar, en 2015 publicó con la Editorial Áltera el novedoso estudio Felipe II y el éxito de San Quintín, galardonado en los Premios de Investigación Ejército 2015.








Eduardo Roldán, autor de Ámsterdam in Fine



Comienza en 2005 a colaborar en prensa; desde el 2007 mantiene una columna de opinión semanal en El Norte de Castilla, donde también contribuye en el suplemento cultural La sombra del ciprés con reseñas de literatura, cine y jazz, y con artículos de fondo sobre cine en su sección Panteón de Plata. Ha guionizado para RTVCyL, y publicado los poemarios Haikus de jazz El silencio de la piedra (I Premio Nacional de Poesía Treciembre), la novela corta Habitación 221 y las obras de teatro Caso Norma (XIV Premio Nacional de Teatro José Martín Recuerda) y La última palabra; su pieza Agua turbia fue representada en Madrid en agosto de 2017. Tiene escritos varios guiones y participado en el guion del cortometraje Hermanos (Roel de Oro 2016 en el Medina Film Festival y reconocido en distintos festivales internacionales).