Entrevista a Gustavo Marcelo Farias, autor de "En busca de mi otro yo"





Creemos que conocer al autor y su proceso de escritura es fundamental para comprender la obra. Por ello, en esta ocasión hemos entrevistado a Gustavo Marcelo Farías, autor de  En busca de mi otro yo



¿Cuándo y por qué decides crear tu novela?

Esto de hacer un libro ya lo tenía en mente. No sabía de qué se iba a tratar, ni tampoco si sería un ensayo o ficción. Al principio no lo tenía bien claro pero si de escribir, de decir algo, de poder comunicar lo que uno piensa, siente o anhela.
Estando en la facultad, luego de entregar un trabajo práctico el profesor de textos de filosofía antigua me decía o, mejor dicho me preguntó si me gustaba escribir, en el que le contesté; “podría ser”.
También recuerdo cursando lenguas clásicas, en la facultad, especialmente “Griego”. Las obras clásicas me despertaron mucha motivación y me cautivaron como, a través de los mitos, justificaban el comportamiento de los seres humanos.
El mismo Freud, si observamos se nota en todas sus teorías, que remite a la literatura clásica. Es innegable que se identificaba con esos personajes.
Cuando leía a Sócrates en boca de Platón, la sutileza de decir muchas cosas con metáforas, con alegoría, me atrapaban y empezaba a descubrir lo que los mensajes llevaban implícitos.
También recuerdo, que una vez por semana nos juntábamos con un profesor a discutir cierto tema. Yo siempre le hablaba; “una posibilidad sería tal cosa”. Él siempre me contestaba; “Gustavo, eso es literatura, tú tienes que fundamentar con argumento lo que estamos discutiendo”.
Llegando a fin de año del año 2015, me di cuenta que tenía que hacer un libro, ya que tenía ganas de decir algo pero en bocas de personajes. Me acordaba del profesor que nos daba Filosofía de la Historia en la facultad, y me dije; “si Gustavo, eso debe ser literatura como el profesor me decía”.
De esa forma nació mi primera novela: “Scribere Humanum est”. Y al poco tiempo surge “En busca de mi otro Yo” que no estaba en mi planes.

¿Por qué elegiste llamarla de esa manera?

Si bien esta fue mi segunda novela, el título nace porque en la primera no encontraba un título que ponerle, entonces en esta cuando iba a mitad de la historia empecé a escuchar a los personajes cuando la leía. Y un día llegando al final, prestando mejor oído a los diálogos de los personajes, surgió el título de esta obra.
El hombre cree conocerse y desconoce quién es. Por eso los griegos, a quien le debemos nuestros pensamientos, ya nos los decían, inscripto en el templo de Apolo: “γνῶθι σεαυτόν”, “conócete a ti mismo”. Y esto es lo que nos cuesta. No nos conocemos entonces no podemos dominarnos ergo nos enfermamos y no podemos ser libre de las consecuencias.

¿Cuánto tiempo tardaste en reunir datos e información para poder escribir tu novela?

Pienso que uno no es consciente de lo que viene deseando muchas veces. En cambio, si somos consciente de querer expresar algo, de decir algo. Cuantas veces escuchamos frases como esta: “Si estuviera frente a una cámara de televisión diría esto”. Pero internamente nuestro proceso psíquico nos conduce a actuar de una determinada manera y nos movemos en un determinado sentido pero como le dije anteriormente al ser inconsciente, si se nos pregunta no sabemos porque actuamos de esa manera pero, si cuando empezamos a reflexionar podemos acercarnos y tal vez estar frente a una posibilidad.
Volviendo a lo que usted me pregunta, si bien no se en tiempo cuanto pero, hubo un detonante, que eso si le puedo decir, que sería eso la causa.

¿Y nos podría decir cual fue ese detonante?

Claro, sí. Fui a un concierto de José Luis Perales y ahí se me despertó muchas emociones. A la semana de ese recital se me ocurrió la idea de escribir una historia. Como le dije al comienzo no estaba en mi mente esta novela, ni ninguna otra en ese año.

¿Y por qué esa historia?

Porque la palabra tiene un peso impresionante. Algo así como una palabra puede condicionar a la persona hasta producir mucho daño.
La mayoría de las actividades en el hombre que se desarrolla en conjunto en una sociedad, está involucrada la palabra. Si bien la palabra es necesaria para la comunicación pero al no ser neutra, el hombre puede usarla apartándose de su finalidad.
Contrario a la palabra está los afectos, la compasión, la compresión, la empatía. Por eso muchas veces es mejor antes que dar un consejo o argumentos, que les puede producir algún daño al que esté sufriendo, es mejor ayudarlo a través de la compasión y que se sienta comprendido.

Si tuvieras que presentar este libro a nuestros lectores, ¿con qué palabras lo harías? 

Perseverancia. Cuando uno tiene una meta que no la abandone y saber que hay que sortear muchos obstáculos y mientras la meta es más significativa mayor son los obstáculos.
Escuchar a tu interior. Todos tenemos algo que decir y aprender de otros.
Para salir por ejemplo de cualquier enfermedad, especialmente una enfermedad psíquica, solo se logra con la ayuda de otros, de otra persona. Solo con el apoyo y los afectos se pueden hacer y lograr cosas impensables.
Discúlpeme que me extendí a la pregunta, ¿Puedo continuar?

Claro, sí, adelante.

¡Bien gracias! Continuemos; en la actualidad muchas veces, tenemos muchos deseos y nos bombardean constantemente con impresiones que afectan a esos deseos aún más. Nos hacen más intensos a ellos pero a cuesta de otras necesidades. Por ejemplo, el hombre al ser un ser insaciable y continuamente estar estimulando esos apetitos, esa sensación de insatisfecho, nos aparta de otras cosas no permitiéndonos a detenernos a reflexionar.

¿En qué ingrediente reside la fuerza de esta historia?

Bueno algo ya he comentado. La necesidad del hombre de ser escuchado, de ser comprendido, de ser querido. Y al no llegar a eso muchas veces, dependiendo de la personalidad, de la historia de vida, se produce un desequilibrio psíquico y ese desequilibrio como somos una unidad repercute en el organismo. Y esto a la vez al psiquismo. Por lo que podemos ver es un círculo vicioso.
De nuevo lo que ya se dijo; solo con la ayuda de alguien más podemos encontrar la felicidad, que en definitiva es la finalidad del hombre y por lo cual nos movemos.

¿Espera algo de los lectores?

Sí, claro, y mucho. Lograr un feedback con ellos. Escucharlo y que me digan lo que quieren expresar. Dialogar ya sea de la historia o propuestas.

¿Cuál es tu personaje favorito y por qué?

Todos son importantes. Cada uno tiene un papel y es indispensable a la obra. Esto se extrapola a la vida. Por eso es insustituible y no queremos que deje de ser lo que es.
Volviendo a la historia se es favorito por el solo hecho de mostrarnos, sus virtudes, sus miserias, sus necesidades, sus valores. Y lo que para un personaje es una necesidad para el otro puede ser un valor. En ese sentido hacen a la historia.
Se podría decir tener más relevancia para mí. Que es cierto, ya que me comparo  o me identifico con ese personaje y ahí si le podría decir que son: Juancale, por lo que nos puede enseñar, y José Luis Perales, por ser un personaje concreto, real que nos podemos identificar en la vida real.

¿Cómo describirías tu estilo?

¡Qué pregunta! No lo tengo definido, pero si podría decirle que al menos uno de los personajes tiene existencia real. En la novela anterior también aparece un personaje de existencia real como lo es también en la tercera novela escrita.

¿Por qué esa tendencia?

Es ficción, pero al tener un personaje existente en la vida real nos representa que lo que pasa en la ficción sucede también en la vida real. Por eso la literatura tiene mucha importancia para el hombre.

¿Cómo definirías la experiencia de trabajar con la Editorial Adarve?

 Lo único que puedo decir por ahora es que me sentí apoyado y escuchado en todas mis necesidades, como también asesorado.






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